dimarts, 29 de maig de 2007

Contagios

De la serie “Hoy he visto”.

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Hoy he visto un tipo de sonrisa permanente. He pensado que podría ser una buena idea contagiarme de él y sonreír todo el tiempo. Después le he vuelto a mirar y me he dado cuenta de que él no se había contagiado de mi gesto de seriedad permanente. Entonces he decidido que mejor me contagiaba de su poca capacidad de contagio.

dissabte, 26 de maig de 2007

¿Quedamos?

Si llamamos para pedir hora al médico y nos dan cita para dentro de un mes, nos enfadamos y pensamos que el mundo va muy mal.

Si nos llama un amigo y nos propone ir a tomar un café para charlar de nuestras cosas, le decimos que un momentito, soplamos, miramos la agenda y le damos cita para dentro de un mes.

Tal vez si empezamos a cambiar nuestro orden de prioridades, el mundo se contagie.

dijous, 10 de maig de 2007

Falsacionismo


Siempre que he pasado un mal momento a causa de una relación amorosa o amistosa, he terminado preguntándome por qué compartir parte de tu vida con personas a las que quieres, tiene que resultar por momentos tan difícil. Compartir es mi objetivo a cumplir, pero también a veces es el obstáculo que me impide cumplirlo.

En este sentido, una frase de la película Dogville sirvió para darme bastante luz.

"Dos personas sólo se hacen daño si dudan del amor que sienten la una por la otra."

Me hubiese gustado poder firmar esta idea, porque no puedo estar más de acuerdo. En la mayor parte de las ocasiones, la duda es claramente el motivo de las dificultades. En mi caso, aún gracias, sólo me acecha una de las dos dudas que se desprenden de la frase. No titubeo a la hora de reconocerme a mí misma el cariño que siento hacia ciertas personas. Pero, ¿cómo estar segura del amor que sienten los demás por mí?

Puedes suponer, creer, confiar e incluso tener fe en que una persona te quiere, pero afirmarlo con total seguridad, eso es otra historia. Por más muestras de amor que recibas de alguien, es totalmente imposible dar por verificada la hipótesis. Y si no hay una seguridad absoluta, si queda alguna pequeña grieta, la duda se abrirá paso con toda seguridad para asomar la cabecita en un momento u otro.

Sin embargo, qué fácil es demasiadas veces decepcionarse tras reconocer, de manera insultantemente evidente, que ese aprecio que habías supuesto de aquella persona hacia ti, nunca había existido. En estos casos, la duda desaparece fulminantemente para no volver a aparecer jamás.