dimecres, 28 de novembre de 2007

Te doy un diez

Te doy un diez porque te digo que cuándo nos vemos y me das cita para esa misma tarde. Porque no paras de hacer cosas (estudias, trabajas en dos sitios, buceas, buscas piso, haces cursos) y nunca me dices que estás muy liada. Porque tú tenías pinta de maleducada y yo de mosquita muerta pero nos reíamos. Y todavía nos reímos hasta llorar, sin contar chistes, ni reenviarnos correos con vídeos estúpidos. Porque vemos el mundo tras el mismo cristal y no entendemos las mismas cosas, aunque tú lo llevas mejor. Porque buscas y buscas sin parar pero no te las das de intelectual. Porque te gusta hacer las cosas bien, sino no las haces. Porque eres capaz de explicarme lo que te entristece sin olvidar lo que te alegra. Porque me dices que soy buena y que tenemos que hacer algo juntas. Porque en vez de quejarte buscas soluciones con una fuerza y una decisión envidiables. Porque me miras y me dices que somos amigas. Porque no te has dejado contaminar sin necesidad de vivir en una burbuja. Porque me preguntas por lo que sabes que me importa. Porque eres absolutamente verdad y no dejas ninguna grieta para la duda.

dilluns, 26 de novembre de 2007

Lo que yo decía...


... por suerte siempre hay alguien que lo ha dicho mejor.

dissabte, 24 de novembre de 2007

Mirando atrás

Sin ánimo de caer en sentimentalismo barato, que mucho se oye ya eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Lo que yo digo no es eso, aunque sí creo que no hemos sabido arrastrar con nosotros lo mejor y dejar atrás lo que no nos gustaba.

Con cierta distancia, me parece que hemos salido perdiendo. Que las pandillas eran lazos de raso con los que atarnos las muñecas y salir volando. Y esos lazos son ahora sogas rígidas que nos marcan la piel. Sinceramente, nunca imaginé que te casarías y me harías ir a verte horriblemente disfrazada, eso no fue lo que planeamos.

No podíamos hacer nada y sin embargo hicimos tantas cosas. Imaginamos muchas veces cómo sería este momento e incluso guardamos unos cuantos sueños para hoy.

Y ahora hemos olvidado esa caja de intenciones en un lugar que no recordamos. Nos encontramos y nos damos palmaditas en la espalda y todos estamos bien, la familia también. Pero no te engañes, no era esto lo que habíamos soñado.

Si queréis, yo también escondo las fotos de cuando teníamos veinte años, pero aún así los tuvimos.

Cumpleaños


Pues ayer caí en la cuenta de que este blog ha cumplido un año. Fue el 7 de noviembre de 2006 cuando empezaba a dejar rastros en él. O sea, que ya hace unos cuantos días que debía haber preparado la tarta e invitar a los amigos, pero como es habitual en mí, se me pasó una fecha señalada.

Si aceptase que toca hacer balance, debería decir que estoy bastante satisfecha. El espacio está cumpliendo a la perfección su tarea: consigo hacer salir las opresiones, aunque les pierdo el rastro cuando se van, pero eso no me importa.

No tengo tan claro por qué pongo todo esto al alcance de cualquiera, seguramente bastaría con guardarlo en el disco duro de un rincón de mi casa. Mientras busco la respuesta, me seguiré haciendo preguntas.

divendres, 23 de novembre de 2007

Encuentro


Yo estaba dispuesta a encontrar al hombre de mi vida. Y nada más verle, supe que era mi complemento perfecto porque le olían las manos a mandarina y yo estaba entonces resfriada.

Al final no funcionó.

dijous, 22 de novembre de 2007

El comienzo del absurdo

Leo mientras tomo un café, aunque estoy poco concentrada en la lectura. En realidad estoy visualizando la estampa desde fuera. La cafetería está casi vacía, bastante silenciosa y del café con leche me gusta todo: temperatura, taza y producto. Hago una foto mental para enmarcar el momento mientras voy avanzando entre las líneas por pura inercia.

De pronto me paro en una frase y la voy releyendo una y otra vez.

“El absurdo había comenzado tan atrás que ahora tan absurdo resultaba obrar sensatamente como obrar absurdamente”.

Entiendo que a veces no hay un camino mejor que otro. Y que haber tomado un camino equivocado no significa necesariamente que haya uno correcto.

dimecres, 21 de novembre de 2007

La diferencia entre lo que somos y lo que decimos ser

Que no digo que sea fácil, ni que yo lo haya conseguido, pero me parece que estaría bien que todos en general reflexionáramos un poco. Que no se trata de alcanzar la perfección, ni de ser un ejemplo para nadie, pero podríamos esforzarnos mínimamente y ganaríamos mucho en credibilidad. Que no es ninguna tontería establecer una relación entre lo que dices ser y lo que realmente eres. Porque lo que eres se refleja en lo que haces y a veces, francamente, no hay quien logre resolver la ecuación. Que si te encanta vestir pantalones amarillos, no entiendo por qué jamás te vi con ningunos. Y hasta te lo puedo poner fácil, porque hay dos maneras de cuadrar números. Que nadie lleva pantalones amarillos, ya lo sé, pero había más colores a elegir. Haber dicho que te gusta vestir pantalones tejanos y problema resuelto. Que a mí me gusta jugar al supermanager, no sé si me explico.

dilluns, 19 de novembre de 2007

Cuando algo se termina

Hay historias que empiezan y se acaban, igual que otras duran para siempre. De las que se acaban, algunas veces ya nacieron con fecha de caducidad, con lo cual el final se acepta sin más; y otras veces ese final no es anunciado y le coge a una con el paso cambiado.

Yo tengo mucha dificultad en asumir el papel que me toca en el fin de las historias, sobre todo en aquellas que van terminando poco a poco, como en una eterna agonía y necesitan de alguien que dé el paso definitivo y cierre el grifo. Me cuesta asumir el papel pasivo, el de esperar a que sea el otro quien dé ese paso final. Me suele poner extremadamente nerviosa el último goteo acompasado que no se interrumpe nunca, y al final me lanzo como una energúmena y de un golpe seco acabo con ese suministro inútil.

Aunque en realidad yo sólo me encargo del último pequeño giro, acabo convertida en la protagonista de ese final. Por siempre más soy la que cerró el grifo, y encima violentamente.

dimecres, 14 de novembre de 2007

Punto de inflexión

Tras décadas de feliz matrimonio, algo empezó a torcerse cuando ella decidió, a los 42 años, dedicarse por entero a su vocación recién descubierta: la afinación de pianos. Nunca antes había tocado instrumento alguno, ni siquiera cantaba en la ducha y, por tanto, esa decisión repentina suya cogió un poco descolocado a Arturo, su hasta entonces compresivo marido.

Arturo, sin embargo, asimiló pocos días después la noticia y hasta le pareció acertada. Tanto fue así, que tras pararse a pensar detenidamente durante minuto y medio, decidió, a sus 49 años, que él también se dedicaría exclusivamente a la actividad que más le agradaba: desprecintar CDs.

dimarts, 13 de novembre de 2007

Lejos

Estaba serena, que no tranquila. De repente fue como si aceptara aquella situación suya de lejanía con todo, como algo natural. Y sin embargo no era así, porque lo cierto era que poco tiempo antes disfrutaba de una intensa red de complicidades que había ido tejiendo con todo el mimo y que usaba una y otra vez como elemento propulsor. Estaba serena aunque no podía dejar de ver la espesa y pegajosa sustancia que se interponía entre ella y todo lo demás. Mirara hacia donde mirara, aquella especie de masa, sin duda verde, le inundaba la visión. Y le parecía de pronto hasta graciosa y dibujaba una sonrisa cuando no podía ver prácticamente nada al otro lado, ni del otro lado la debían ver a ella.

divendres, 9 de novembre de 2007

Ciudad fantasma

Quizá ha llegado el momento de reconocer que nada es verdad, que construyo sobre arenas movedizas una ciudad fantasma. Quizá es momento de aceptarme sin paredes, y andar con lo puesto por el camino oscuro. Tendré miedo, pero ¿acaso no lo tengo ahora? Necesitaré protección, pero ¿qué mejor que la única protección verdadera?

dilluns, 5 de novembre de 2007

Vías de escape

La semana pasada estuve a punto de escribir un listado de maneras destructivas de acabar con un día de mierda. Hace dos semanas casi conseguí gritarle a alguien que me parecía un ser detestable. Desde hace un año vengo barajando la idea firme de no contestar ni una más de sus llamadas. Ayer quise ocultarme en las sábanas y llorar hasta no poder más, pero no pude ni empezar.

Hoy simplemente me cago en la empatía, en la paciencia y en la jodida discreción. Por algo se empieza.

divendres, 2 de novembre de 2007

Día de reconciliación

Día de reconciliación con mi ciudad adoptiva. Hace tiempo que mantenemos una relación tormentosa, aunque a mí nunca me gustaron los chicos malos. Lo nuestro es un cúmulo de reproches constantes, porque al fin y a cabo no soy capaz de perdonarle todo lo que alguien le perdona a la ciudad donde nació y creció. Eso es otra cosa.

Por la mañana compras en el mercado que estaba más sugerente que de costumbre, con pausa para el desayuno incluida. Más tarde, paseo por las calles que aún son capaces de guiñarte un ojo y enseñarte rincones donde vale la pena detenerse a mirar. En uno de ellos, en la Plaça del Rei, hacemos un alto para escuchar música vasca y la plaza se ilumina.

Recorremos las estanterías de nuestra librería favorita y compramos más libros de los que deberíamos. Yo asiento con la cabeza, muy seriamente, cuando tú me propones una excusa que justifica el dispendio. Y cuando te giras me río. Tomamos café y comemos lo que no nos conviene en la mejor pastelería de la ciudad. Y, al final, volvemos a casa en autobús mientras se hace de noche.


Refree - Glorietas